lunes, 29 de abril de 2013

Malasia, de Penang a Perhentian y Kuala Lumpur

Acabamos por donde empezamos, Malasia

Es la segunda vez que volvemos a este país, y lo hacemos con muy buen recuerdo de la vez anterior.

Pero también explicaremos un poco de lo básico del país como siempre: la mayoría son musulmanes. Aunque su capital, Kuala Lumpur, es multicultural.
Su moneda es el ringgit malayo (MYR), 40 MYR son 1 Euro y su lengua el malayo, bastante gente sabe inglés aunque sea un poco.


Penang - George Town


El viaje desde Koh Phi Phi fue muy largo, salimos a las 9 de la isla y nos dijeron que a las 8 de la tarde estaríamos en Penang. Pero no fue así…
En el puerto de Krabi nos estaba esperando una minivan con la que viajamos hasta Hat Yai y allí cogimos otra hasta el destino final. Íbamos 12 personas en la minivan, todos asiáticos menos nosotros y otro chico inglés, parecía que fuéramos ilegales a cruzar la frontera…

Al llegar a la frontera estuvimos en una caravana de dos horas para cruzarla, resulta que al ser año nuevo Songkran, mucha gente volvía de vacaciones de Tailandia a Malasia, esa fue nuestra suposición pero quizá simplemente es que es así cada día...

A las 10 de la noche al fin llegamos a Penang, rectifico a las 11 porque en Malasia es una hora más, nos pusimos rápido a buscar alojamiento y encontramos el Guest Inn Muntri (60MYR /15€). Una guesthouse muy acogedora aunque con lavabo compartido pero muy limpio.


Fachada de casas coloniales chinas decoradas con farolillos rojos en Penang
Como ya nos conocíamos un poco la zona nos fuimos directos a cenar al Red Garden, un food court, es decir, un patio bastante grande con mesas rodeado de puestos de comida donde volvimos a comer el delicioso pollo satay que pedimos la primera vez que estuvimos allí y un rotti.

Brochetas de pollo satay en un plato en el food court Red Garden de Penang

Laura posando frente al cartel luminoso de Red Garden Food Paradise en Penang


El día siguiente fuimos a comprar los billetes hacia Kuala Besut, el puerto desde donde salen los botes a las islas Perhentian. Lo compramos en una agencia de viajes cerca del centro comercial "1st Avenue Mall".

Pagamos 120 MYR por un billete combinado de bus nocturno y bote. Nos lo vendieron como un autobús con asientos amplios para dormir (como unos bien anchos que cogimos la última vez) y que iría directo a Kuala Besut… ¡qué ilusos nosotros!


Templo chino tradicional con tejados curvos ornamentados en George Town, Penang


Después de eso aprovechamos el resto del día para redescubrir Penang, y la verdad es que nos gustó más que hace un año y medio. Nos perdimos más por sus calles y nos gustó mucho el estilo de callecitas pequeñas y edificios bajos, todo muy bien cuidado. También fuimos a visitar el fuerte que construyeron los ingleses cuando Malasia era su colonia, no estaba mal.


Mario sentado en un banco de madera junto a una rueda de carreta en el fuerte de Penang

Mástil de embarcación y palmeras en el fuerte Cornwallis de Penang


En muchas de las callecitas se ven viñetas turísticas como estas:


Escultura de alambre con escenas históricas en una pared de George Town

Mario junto a una escultura de alambre sobre el cañón histórico de George Town

En general nos recordó un poco a Hoi An, en Vietnam, había muchos templos chinos, las callecitas y las casas de 2 plantas. A las 10 de la noche fuimos a la agencia a esperar el autobús y vaya sorpresa nos llevamos. Era un autobús normalito donde dormir era incomodísimo y llegó hasta Jerantut donde tuvimos que pagar un taxi para que nos llevara a Kuala Besut a 15min de allí. Pero ya no importaba, eran casi las 5 de la mañana y estábamos a punto de regresar a las Perhentian.

Pulau Perhentian Kecil 


Mapa de las islas Perhentian Kecil y Perhentian Besar en Malasia

Sobre las 8 de la mañana allí estábamos, bajamos en Coral Beach, nuestra playa, y fuimos a preguntar precios de alojamiento empezando por donde dormimos la otra vez, "Senja Resort". Preguntamos por las mismas casitas en forma de A donde ya nos hospedamos, pero esta vez no valían 40MYR (octubre, temporada baja) sino que 100MYR. Y la verdad es que ese precio no lo valía.


Vista panorámica de Coral Beach con casitas junto a la playa de arena blanca
coral beach

Como iba a ser nuestro último destino en el sudeste asiático decidimos darnos un pequeño lujo y pasar las 3 noches que teníamos planeadas en un hotel más bueno, el Shari-La Island Resort, cogimos un bungalow standard por 140MYR la noche. Bungalows de madera con una pequeña entrada, amplios, baño nuevo, TV, limpios…

Encontramos la isla un poco cambiada, había un nuevo resort de 3 plantas en Coral Beach a tercera línea de mar que estropeaba un poco el paisaje. Esta vez casi todos los alojamientos disponían de electricidad las 24h y Wi-Fi. Pero seguía siendo la misma isla de ensueño de arena blanca y aguas cristalinas, llenas de coral y vida.


Peces payaso entre anémonas moradas bajo el agua en Perhentian

Ahí estábamos, ilusionados y, cómo no, volvimos a Quiver Dive, el centro de buceo donde nos sacamos nuestro primer título y donde le cogimos el gustillo a esto de pasear por el fondo del mar. Fue bonito que la recepcionista se acordara de nosotros.

En fin, cada día hicimos una inmersión (70 MYR / 16.5€ cada una) a primera hora, de 8 a 10, y nos hizo recordar otra de las cosas por las que nos enamoramos de Perhentian. Con 30 inmersiones que tenemos, pocos sitios hemos encontrado como este.

Dave fue nuestro Divemaster, un chico inglés muy divertido y loco por el submarinismo, apenas hacía 18 meses que hizo su primera inmersión y a estas alturas ya iba por la 300 y pico.


Pareja de buceadores saludando bajo el agua sujetos a la línea de descenso

Buceador junto a un banco de peces plateados cerca de la superficie


En las inmersiones coincidimos con una pareja de Salamanca muy simpática, Fran y María, que ya habían estado en muchos sitios de Asia, y también Japón, nos estuvieron explicando muchas cosas de nuestro próximo destino que nos hicieron tener más ganas de llegar ya allí.


Más vídeos en el canal de YouTube de Mario

No hicimos demasiada cosa en Perhentian, pero ya nos estaba bien, después del submarinismo nos relajábamos en las calitas que hay cerca del hotel, en Romantic Beach. Donde el snorkel no tiene ningún desperdicio, se pueden ver cantidad de peces, coral y hasta vimos tiburones de arrecife.
Y además disfrutamos comiendo en nuestros restaurantes favoritos, el Ewan's (cerca de Coral Beach de camino a Long Beach) y el Mother Kitchen (en la playa de Coral Beach).


Playa rocosa de Romantic Beach al atardecer con palmeras al fondo
romantic beach


Decoración colgante de conchas y madera con forma de figuras junto al marHubiéramos estado un día más pero por despiste nuestro no pudo ser, el domingo a mediodía volábamos a Tokio desde Kuala Lumpur, y nos hacía falta algo indispensable para poder visitar Japón si no nos queríamos dejar una buena cantidad de dinero en transporte… ¡nos faltaba el Japan Rail Pass!! Un bono de tren para 14 días, es caro pero más barato que si lo compras por separado, el problema es que este bono no se puede comprar en Japón, solo es para los turistas y solo se puede adquirir desde fuera, normalmente se compra por internet y en unos días te llega a casa.

Por suerte encontramos una agencia en Kuala Lumpur que lo gestiona, pero para ello debíamos ir el sábado a comprarlos. Bueno, antes de nada contactamos con ellos para saber si era posible y nos dieron cita a las 9am del sábado.


Vista panorámica de Long Beach con arena blanca, botes y palmeras
long beach

Vista cercana de Long Beach con montaña y aguas turquesas


Por lo tanto decidimos viajar el viernes (el cuarto día en la isla) en tren nocturno la noche del viernes (47MYR + 60MYR del taxi hasta la estación). En principio el tren salía a las 7.45pm y debía llegar a Kuala Lumpur a las 8am, perfecto, ya que a las 9am teníamos cita con la agencia "Japan Travel Bureau".

Nos despedimos de Perhentian, pero muy contentos, seguro que volveremos tarde o temprano.


Muelle de madera en el embarcadero de salida de las islas Perhentian

Kuala Lumpur

Kuala Lumpur es una ciudad enorme y como ya hemos dicho antes multicultural, hay gente de todas las partes del mundo, es una gran potencia económica. En ella viven alrededor de 1.6 millones de personas.

Una de las zonas se basa en centros comerciales gigantes, muy parecidos a los que vimos en Bangkok, aquí tal vez más, todos de lujo.


Escultura roja I Love KL junto a un edificio colonial de Kuala Lumpur

El tren nocturno fue muy cómodo, muy parecido a los trenes de Tailandia, con 4 camas por fila, 2 a cada lado. Pero no fue nada rápido, debíamos llegar a la estación central de Kuala Lumpur a las 8 de la mañana, y llegamos a las 9.30am... Íbamos tarde a nuestra cita con la agencia, en el único día que podíamos tramitar el Japan Rail Pass. 

Con nervios y prisa salimos corriendo de la estación y cogimos un taxi que por 13MYR nos llevó hasta las oficinas.

Sobre del Japan Rail Pass con ilustración del monte Fuji sobre una mesa

Una vez allí no hubo ningún problema, tampoco había ningún cliente más, y en 10 minutos, ya teníamos nuestros Japan Rail Pass de 14 días y habíamos desembolsado ¡3030MYR (760€) por los dos! Esperamos que valgan la pena.


Fachada azul del edificio Central Market en Kuala Lumpur

Fuimos a la guesthouse que habíamos reservado por booking a dejar las mochilas, "The Explorer Guesthouse" por 88 MYR. La verdad es que muy recomendable, habitaciones sencillas pero limpias con un baño súper nuevo y limpio compartido.


Edificio Sultan Abdul Samad con las Torres Petronas al fondo entre palmeras


El resto del día paseamos un poco por la ciudad, aunque casi todo ya lo habíamos visto antes. Pasamos por el City Hall, Merdeka Square, Central Market y Petaling Street. Y nos reservamos algo de tiempo para preparar el viaje a Japón.


Petaling Street con farolillos rojos chinos y puestos de mercado

Y también aprovechamos para ir al cine en uno de los grandes centros comerciales, el Pavilion, por 15MYR cada uno.


Vista aérea del interior del centro comercial Pavilion en Kuala Lumpur


Malasia es un país que nos gusta mucho, y esta segunda vez ha sido aún más familiar. La gente es muy amable y allá donde preguntes en general te ayudan.
No es tan turístico como Tailandia (a nivel de turismo occidental) pero tiene muchísimas cosas para ofrecer y lugares espectaculares.


Pitahayas cortadas mostrando su pulpa morada en un puesto de mercado

Acabamos con el Sudeste Asiático

Después de 4 meses y medio finalizamos el viaje por el Sudeste Asiático. Nos ha gustado mucho, aunque seguramente si tuviéramos que repetir o recomendar a alguien cambiaríamos algunas cosas, pero en eso también se basa el viajar, ver lo que te gusta y lo que no.

Muy contentos de este viaje y de haber conocido a gente maravillosa cerramos esta etapa, y abrimos otra nueva, otra que es la recta final a todo nuestro viaje en esta media vuelta al mundo, para nosotros la traca final.

Dejamos los 30 y pico ºC para irnos a la primavera que conocemos (o eso creemos). El 28 de abril desde Kuala Lumpur volamos hacia ¡Tokio! ¡Qué ganas!

En breve os contaremos qué tal es.