domingo, 12 de julio de 2026

China con niños (I): aterrizamos en Shanghái


Esta vez nos tocaba estrenar destino en familia: China, con los peques a bordo. Doce días entre Shanghái, Xi'an, Pingyao y Pekín. Empezamos por Shanghái!

Un poco de información antes de empezar

China es, con diferencia, el país más poblado que hemos visitado hasta ahora: unos 1.413 millones de habitantes.

El idioma oficial es el mandarín, pero el país reconoce oficialmente 56 grupos étnicos y se hablan cerca de 200 lenguas y dialectos.

La moneda es el yuan o renminbi (CNY), 100 CNY ≈ 13€, así que para hacer números rápidos mientras viajáis, dividir entre 7,7 va bastante bien.

Y una curiosidad: aunque China ocupa un territorio tan enorme que geográficamente le corresponderían cinco husos horarios distintos, todo el país funciona con una única hora oficial, la de Pekín.


SHANGHÁI

Aterrizamos a las 9:00 de la mañana. Lo primero que hicimos nada más llegar fue comprarnos una tarjeta SIM de China Telecom, 15 días de datos por 150 yuanes (unos 19€), imprescindible para poder estar conectado.

Con la SIM ya activa, pedimos un Didi (el Uber chino, y la app que se convirtió en nuestra mejor amiga durante todo el viaje) hasta el hotel.

Nos alojamos en el Xiangyang Shanghai Boutique Hotel, en pleno centro, por 1.056 yuanes (unos 136€) las tres noches. Nos regalaron el desayuno a cambio de dejar una buena review, y la verdad es que el hotel cumplió de sobras.

Primer paseo: la antigua Concesión Francesa

Esa misma tarde salimos a caminar sin muchas pretensiones y fuimos a parar al barrio de la antigua Concesión Francesa. Un barrio de calles pequeñas y edificios bonitos, con arboles plataneros de sombra en las aceras, los mismos árboles que tenemos en Barcelona, así que nos sentimos un poco como en casa.

Cenamos allí mismo, en la primera planta de un restaurante, y después seguimos paseando hasta volver caminando al hotel.

Segundo día: lluvia, un parque tranquilo y el skyline que se nos escapó

El segundo día amaneció lluvioso. Primero fuimos a People's Park, muy limpio y tranquilo, justo al lado de una de las calles comerciales más animadas de la ciudad.

Después caminamos hacia la zona donde se supone que se ve el skyline con la torre de la perla .

Llegamos hasta el final de Nanjing Road, a orillas del río, con la esperanza de ver el famoso skyline del Bund, pero las nubes bajas y la lluvia no dejaban ver absolutamente nada. Y por si fuera poco, en ese momento se puso a llover con muchísima fuerza. Conseguimos parar un Didi, pero entre el tráfico y la lluvia tardamos casi una hora en volver al hotel.


Último día en Shanghái: el Yu Garden y el templo de tejado dorado

Fuimos al Yu Garden, unos jardines enormes del siglo XVI, de estilo clásico chino, un auténtico laberinto de estanques, rocas y pabellones, todo ello rodeado (algo surrealista) por los rascacielos modernísimos de la ciudad.




Desde allí cogimos un taxi hasta el Jing'an Temple, un templo budista con el tejado dorado, uno de los más importantes de la ciudad.


Y con eso se nos acabó el tiempo en Shanghái: taxi de vuelta al hotel a por las maletas, y otro taxi hasta la estación de tren.

La aventura del tren nocturno a Xi'an

Habíamos reservado, una semana antes, a través de trip.com, un tren nocturno hasta Xi'an, pero nos habían asignado literas sueltas en lugar de un compartimento para los cuatro. 

Mientras hacíamos cola un inglés de Liverpool se acercó a Mario para preguntarle cómo se accedía a la estación, porque no llevaba el billete impreso. Le explicamos que había que hacer la cola manual y enseñar el pasaporte. Charlando con él, resultó que su grupo tenía asignada una plaza justo en nuestro compartimento, y muy amablemente nos la cambió por la suya para que pudiéramos ir juntos.

La otra plaza del compartimento era de una chica china, que también accedió a cambiarnos el sitio, nos pidió que le pagáramos la diferencia por cederle a cambio una litera superior en vez de la inferior que tenía. Sin problema.


En el compartimento de al lado había 2 de los miembros del grupo de ingleses con una pareja de chinos ya mayores... y el señor se pasó toda la noche sonándose y carraspeando de forma escandalosa. Con estas, los adultos no dormimos demasiado bien esa noche de tren, pero fue una manera curiosa (y con anécdota incluida) de despedirnos de Shanghái rumbo a Xi'an.


En el próximo post: los Guerreros de Terracota, la muralla de Xi'an y la ciudad amurallada de Pingyao. ¡Seguimos!

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China con niños (0): cómo preparamos el viaje

 

Antes de contaros el día a día de este viaje nos paramos un momento en algo que en China es más importante que en la mayoría de destinos que hemos visitado hasta ahora: la preparación previa. Aquí internet funciona de forma muy distinta a lo que estamos acostumbrados, y hay un par de cosas que si no llevas resueltas de casa, luego cuesta muchísimo arreglar ya en el país. Os dejamos lo que a nosotros nos funcionó.



El visado: con pasaporte es suficiente (si el viaje es corto)

Se puede entrar sin visado para estancias de hasta 30 días, ya sea por turismo, visitas familiares o negocios, siempre con el pasaporte ordinario en vigor. Como nuestro viaje era de menos de un mes, no necesitamos tramitar nada más allá del pasaporte.

Un par de detalles a tener en cuenta si vais con lo mismo: esta exención es una medida que China va prorrogando periódicamente (la última ampliación la deja vigente hasta finales de 2026), así que conviene comprobar la fecha de vuestro viaje antes de salir por si hubiera cambios. 


Las apps imprescindibles (y por qué hay que instalarlas antes de salir)

Aquí viene la parte más importante: en China, Google, WhatsApp, Instagram, Facebook, Gmail y buena parte de las apps que usamos a diario no funcionan por el famoso "Great Firewall". Y lo más importante: muchas de las herramientas para saltárselo tampoco se pueden descargar una vez ya estás dentro, porque las tiendas de aplicaciones también están limitadas. Así que todo esto hay que dejarlo instalado, configurado y probado antes de salir de casa:

  • AMap: es el Google Maps chino, y en la práctica funciona muchísimo mejor que Google Maps para moverte por allí.
  • Alipay: la app de pagos que se usa prácticamente para todo, desde un taxi hasta un puesto de fideos en la calle. Tiene una versión para turistas que permite vincular una tarjeta extranjera.
  • WeChat: mensajería y pagos. en nuestro caso nos era más sencillo usar Alipay para pagar. Esta App solo la usamos para comunicarnos entre nosotros en caso de separarnos.
  • Trip.com: para reservar hoteles es, sin duda, la que mejor funciona en China. A diferencia de Booking o Agoda, que en muchas ciudades chinas apenas tienen algunas pocas opciones listadas, en Trip.com está prácticamente todo: desde hostales sencillos hasta hoteles grandes. Nosotros la usamos también para reservar el tren nocturno a Xi'an.

eSIM o VPN: nuestra experiencia

Para tener internet y poder usar estas apps (y las nuestras "bloqueadas") tenéis básicamente dos opciones, y nosotros probamos las dos:

Con eSIM: contratamos una eSIM para el móvil de Mario. La gran ventaja es que, al funcionar como datos internacionales/roaming, se salta el bloqueo del Great Firewall sin necesidad de nada más: WhatsApp, Instagram, Gmail... todo funcionaba con normalidad desde el primer minuto.

Con VPN: mi móvil no aceptaba eSIM, así que la alternativa fue contratar una VPN (https://www.expressvpn.com/) antes de salir de casa, descargarla, configurarla y comprobar que funcionaba correctamente (esto es clave: una vez en China ya no se puede instalar si no la lleváis lista de antes). Ya en China, como el plan de datos con VPN nos consumía bastante y no queríamos ir apurados, compramos también una SIM física local para 15 días (la de China Telecom que os contamos en el primer post) para tener datos de sobra en ese segundo móvil.

En resumen, si tenéis la opción, la eSIM es la solución más cómoda porque no depende de tener la VPN siempre activa (y a veces algo lenta). Pero si vuestro móvil no la admite, la combinación de VPN + SIM local de refuerzo funciona perfectamente.

El recorrido que decidimos

China es un país enorme, así que con los 13 días que teníamos por delante tocaba escoger bien la ruta y no pretender abarcarlo todo. Al final nos decidimos por esta:



Shanghái (2 noches) Trayecto en tren nocturno hasta Xi'an Xi'an (3 noches) Pingyao (2 noches) Pekín (5 noches)


El tren nocturo lo contratamos antes de irnos desde Trip.com, pero nos quedamos en lista de espera, por lo que cuando se liberarón camas nos las dieron aleatorias en distintos compartimentos.

Otros detalles 

  • No llevamos absolutamente nada de cambio encima, no hace falta con Alipay y WeChat es más que suficiente.
  • Por lo general no hablan nada de inglés, dentro de Alipay hay un traductor que funciona muy bien para mostrar que quieres decir (o con Google Translate).
  • Llevamos un par de libretas y colores para los niños, para nosotros son imprescindibles, en cualquier pausa o sitio para comer siempre salen.
  • Si viajas con niños no pagan hotel (duermen contigo en la misma cama). Nosotros lo que hacíamos era seleccionar habitaciones con dos camas de 120cm de ancho. Y si miden menos de 130cm suele tener el desayuno gratis.

Con todo esto resuelto antes de salir de casa, el viaje ya podia empezar! En el próximo post, ¡ya sí, aterrizamos en Shanghái!


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