El año pasado ya estuvimos en la zona de Asturias y la verdad que nos gustó tanto que henmos decidido repetir parte de la ruta, Adrià y Ona tienen muchas ganas de volver a algunos lugares que recuerdan del pasado verano.
Salimos de Barcelona hacia el Pirineo aragonés, seguimos hasta Bilbao, cruzamos por Santander para tomar aire, y terminamos en Asturias, en pleno Parque Nacional de los Picos de Europa. La vuelta la hicimos parando en Aínsa, cerrando así el círculo por el Pirineo. Como siempre, aquí va el resumen del viaje, parada a parada.
La ruta, día a día:
- Día 1: Barcelona → Camping Ordesa
- Día 2: Ordesa: excursión a pie alrededor del río
- Día 3: Ordesa: subida al Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido → salida hacia Bilbao
- Día 4: Bilbao: Guggenheim y paseo por la ría
- Día 5: Camino hacia Asturias, parada en Santander, llegada a Asturias
- Día 6: Asturias: Playa de Ballota y Senda de la Olla de San Vicente
- Día 7: Asturias: Quesería El Cabriteru, granja con ovejas
- Día 8: Asturias → salida a Aínsa
- Día 9: Aínsa: plaza medieval, piscina municipal
- Día 10: Aínsa: Excursión y baño en el río
Ordesa: pura naturaleza
Acampamos un par de noches en el "Camping & Bungalows Ordesa". Este camping tiene piscina, así que fue el sitio perfecto para recuperarse después de caminar. El primer día lo dedicamos a una excursión a pie alrededor del río, tranquila, para ir entrando en calor.
Al día siguiente ya subimos al Parque Nacional de Ordesa y Monte Perdido: para acceder hay que dejar el coche en Torla y coger un bus lanzadera, no se puede subir en coche propio. Una vez arriba hicimos el recorrido circular más corto, entre cascadas y bosque, y paramos a comer en el restaurante del parque antes de bajar.
Bilbao
El primer día no empezó como esperábamos: a Ona le encontramos una garrapata en la nuca, probablemente del camping de Ordesa, así que la mañana se fue en buscar y acudir a un CAP para que se la quitaran bien. Ya resuelto el susto, aprovechamos el resto de la estancia para recorrer Bilbao entero a pie y visitar el museo Guggenheim. Nos hizo gracia un detalle: a lo largo de toda la ría, en prácticamente cada esquina, hay un parque infantil, así que los peques no pararon de jugar entre monumento y monumento.Camino a Asturias, parada en Santander
De Bilbao a Asturias a Onís hay tirón de carretera, así que paramos a reposar en Santander antes de seguir hasta Asturias.
Asturias: vida rural en los Picos de Europa
Pasamos tres noches en Casa Pepina, en Onís, ya en pleno Parque Nacional de los Picos de Europa. Desde allí hicimos varias escapadas: una a la Senda de la Olla de San Vicente, una ruta a pie preciosa por el entorno; y otra a la quesería artesanal El Cabriteru, donde nos hicieron una degustación de quesos de cabra acompañada de sidra. También hubo tiempo para el campo de verdad: visita a una granja con ovejas, donde los niños no soltaron al cordero en un buen rato, y una caminata hasta un tramo de río de agua clara y verde donde nos dimos un buen chapuzón.
Playa de Ballota
Una tarde la dedicamos a la Playa de Ballota, con sus dos islotes característicos y el acceso a través de un camino entre helechos que baja hasta la arena. Comimos en el chiringuito Mamba Playa Ballota, con vistas al acantilado.
Aínsa: el broche final
Para el regreso, paramos dos noches en Aínsa, en los Apartamentos 2 Ríos, un nombre que le va que ni pintado porque el pueblo se asoma justo a la confluencia del Cinca y el Ara. Es uno de los pueblos medievales mejor conservados del Pirineo aragonés: paseamos por su plaza porticada con el sol cayendo, y nos refrescamos en el río, con esa agua transparente y turquesa típica de la zona que hace que cueste horrores volver al coche.
Y así se cerró el círculo: desde Barcelona a asturias y de vuelta al pirineo aragonés, con garrapata incluida, mucha piscina, quesos, sidra y ríos por el camino.
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