A la llegada en el barrio de Claptton descubrimos el Sodo Pizza Clapton (126 Upper Clapton Road), una pizzería pequeña de estilo urbano, mesas de madera larga y pizza de masa madre al horno de leña, que nos gustó tanto que acabamos volviendo más de una vez durante la semana.
Broadway Market y Westminster
Desde Clapton nos desplazamaos caminando hasta Broadway Market, un mercado de calle en Hackney (junto al Regent's Canal) con puestos de comida, ropa y algún que otro objeto vintage, con muy buen ambiente de barrio. Desayunamos en Yeast Bakery, una panadería pequeña justo al lado del canal.
Por la tarde cogimos el autobús hacia el centro para ver Westminster: el Big Ben, las Casas del Parlamento y Westminster Abbey desde fuera, la zona más "postal" de Londres y parada obligada aunque sea solo para hacer un par de fotos y decir que hemos estado.
Notting Hill (sin saber que era exactamente el Carnival)
El domingo teníamos ganas de conocer Notting Hill, y habíamos leído que ese día había una especie de "día familiar" en el barrio: nos lo imaginábamos con puestos de comida callejera y actividades para niños. La realidad fue muy distinta.
Ya en el metro camino de Notting Hill Gate nos empezamos a oler que algo no cuadraba: el vagón iba lleno de gente joven bebiendo. Al bajar en la estación, un cartel avisaba de que, una vez salieras, esa parada no se podía volver a usar para entrar. Fuera nos encontramos de lleno con el Notting Hill Carnival: una multitud enorme de jóvenes con petacas y botellas por todo el barrio, casas tapiadas con seguridad privada en la puerta (sobre todo los edificios de varios vecinos) y escenarios de música por las calles. Nuestros hijos debían de ser de los pocos menores en kilómetros a la redonda; desde luego, no era sitio para ir con ellos.
Quisimos salir de allí cuanto antes, pero no fue tan fácil: con la estación de Notting Hill Gate cerrada para entrar, la única salida fue caminar, entre la multitud, hasta la estación de Paddington, un buen rato a pie y bastante más lento de lo normal por la cantidad de gente.
Una vez lejos de allí, para compensar el mal trago, acabamos en Kensington Gardens, donde los peques se desquitaron un buen rato en el Diana Memorial Playground mientras los mayores recuperábamos el aliento en el césped.
Moraleja: si viajáis a Londres a finales de agosto, mirad bien las fechas del Notting Hill Carnival antes de acercaros por la zona con niños.
"The Enormous Crocodile en Regent's Park" y Camden Market
Otro de los planes fue acercamos a Regent's Park para ver "The Enormous Crocodile", una obra de teatro al aire libre basada en el cuento de Roald Dahl, en el Regent's Park Open Air Theatre.
Ver teatro infantil al aire libre, en pleno parque y con buen tiempo, fue de los planes que más nos gustaron de todo el viaje: a Adrià y Ona los tuvo enganchados de principio a fin. Algunos dias antes habíamos leído el cuento para que pudieran entender mejor la obra, por el momento no saben inglés pero más o menos siguieron todo el hilo.
Los tiquets nos costarón £15.00 cada uno (unos 17,5€ por persona).
Una vez se terminó la obra nos fuimos a dar una vuelta por el parque y después hacia Camden Market, con sus puestos de comida de medio mundo y las tiendas más alternativas de la ciudad. Ideal para perderse un par de horas curioseando. Comimos allí, justo en los callejones que están repletos de puestos de comida, a Adrià le encantó el hecho que en cada parada le daban a probar algo.
En el próximo (y último) post os contamos la excursión de un día a Canterbury, un par de museos con niños y cómo cerramos el viaje.
¡Seguimos!
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